sábado, 27 de mayo de 2006

Peliculeando

No hay nada más divertido en una noche lluviosa que rentar un par de películas, y echarte en tu hamaca para verlas acompañado de una bolsa de palomitas... Bueno, si puedo pensar en otras cosas mucho más divertidas pero nomás no hay con quien ;)

Hacía un ratote que no usaba mi DVD y la noche del jueves fue el re-estreno de la mini-micro sala de cine que tengo en mi cuarto; digo, nomás falta la pantalla de 80" pero mientras tanto mi pobre tele de 7 años de antigüedad y mi "jomtiater" de como 40 sirven perfectamente para hacer de cuenta que jan fui al cine.

Amor en Juego (o Fever Pitch según el título en inglés) es una comedia romántica que gira alrededor de mi deporte favorito: el Beisbol. El galán de la película es un fanático pero fanático de los Medias Rojas de Boston y su mayor problema a la hora de congeniar con una mujer, es que pone en primer plano a una bola de cabrones en pants y que se ponen esponjas en el trasero para que se les vean más nalgas (me han contado). Curioso, me puse en sus zapatos por 2 segundos y pensé "chinga, que tal si me vuelvo tan obsesionado como ese sujeto como con los Leones y acabo sin que me hagan caso las niñas". Ya después bajé a la tierra y dejé de soñar con que el pelaná de Ricalde algún día comprara jugadores de las tallas de Manny Ramírez, Johnny Damon o Curt Schilling... si hasta cree que va a ser campeón con su equipo "balato"... Ja! iluso.

La otra película era una protagonizada por Heat Ledger (tranquilas niñas, no se me alboroten) fue nada más y nada menos Casanova (uta, que poca madre de traducción al español). No conozco la historia original, pero la esta película es por demás divertida. Fue divertido escuchar el machismo con el que un orador decía que la mujer nada más debía servirnos para la cama (repito; no conozco lo original, solo cito una versión cinematográfica) y que una mujer jamás pondría un pie dentro de la academia en donde solían predicar las "verdades" según ellos de la vida. Todo iba bien hasta que una mujer se quitó el disfraz de hombre (o sea, un vestido) y les dijo santo, seña y réplicas de todas sus tonterías. Me pregunto si así empezó la liberación femenina...

Y así acabaron las películas y me dormí; me fui a soñar con que los Leones un día contratarían jugadores que valieran la pena y que Jorgito se convertiría en Casanova y cambiaría su forma de ver las relaciones de pareja cuando encontrase a su Francesca y le dijera "Give me a man who is man enough to give himself just to the woman who is worth him. If that woman were me I would love him alone and forever."

Pensando: ah que pinche cursi me he de haber leído...
Escuchando: ni madres... a unos pajaritos cantando en la calle y a mi estómago decir que tengo hambre

2 comentarios:

flor dijo...

yo creo que ambas son muy buenas, te lo dice una fan de comedias romanticas ( sin llegar a lo tonto ;D)

Jorgito dijo...

Jejeje, claro que si mi queridísima administradora de Toloache :p