lunes, 31 de octubre de 2005

Beauty Classroom

Debido a que mis múltiples compromisos y ocupaciones me impiden finalizar mi tesis sobre la nueva rama de las Rhizobium leguminosarum, tendré que continuar con lo que parece haberse convertido en el weekend más un lunes de complacencias a mis amables lectoras, y a mi que no me gusta complacer a las mujeres... recapitulemos; a una le enseñamos algo de chile, a otra a hacer maldades, y me no queda más que cumplir con otra niña quien amablemente nos pidió satirizar más seguido al tan querido y siempre muy bien apreciado por todos los caballeros, género femenino. Lo que hoy me ocupa, fue detonado por la actitud de las "señoritas" que me encontré mientras venía a la fábrica al pasar en frente de la CBTIS 95, una prepa ahi por el Kukulkán pa' los que sepan y pa' los que no, pos pregunten!. Sin embargo, puedo afirmar que las actitudes y acciones de las bellas mujercitas son las mismas en casi todas las secundarias y preparatorias de nuestro hermoso país.

Vamonos a la historia de nuevo y transportemonos a la Eduardo Urzaiz (la secundaria donde yo estudié hace un chiiiingo de tiempo por ahi de 1993...). Si no me falla la memoria, la medida de la falda para las niñas era de 2 dedos debajo de la rodilla, y no es que la sepa por que me pusiera eh!!!??. Me acuerdo de ese detalle por que nos daban mucha alegría aquellos primeros momentos de lujuria juvenil cuando, junto con mis compañeritos, admiraba a nuestras compañeritas de escasos recursos pues por alguna pinche razón, sus faldas estaban como 10 pulgadas arriba de los chamorros. Y cuando se sentaban, la poca tela de la casi, casi puti-falda que tenían, se jalaba más para arriba dejando gran parte de sus ya formadas piernas al descubierto y a la merced ocular de los morbosos del otro lado del salón... por que, al menos en mi pueblo, nos sentábamos separados, hombres a la izquierda, mujeres a la derecha y puñales en el centro... yo me sentaba a la izquierda, extrema izquierda!. A estas mismas sujetas fácilmente se les podía olvidar la tarea o el trabajo de equipo; pero en su mochila de la escuela nunca podían faltar el barniz de uñas, el rubor, un angel face de ponds, varios labiales, toda clase de brillitos y escarchitas, 45 tipos de ligas para el cabello, 27 peines de todas formas y el inseparable espejo compañero fiel de toda adolescente en florecimiento. Hijas de superman... no terminaba de sonar el timbre del fin de la clase, cuando como si fueran soldados en Iraq, sacaban de quien sabe donde todos sus estuches con la parafernalia de belleza ya descrita dispuestas a darse su manita de gato ahí en su silla.

No, y espérate! P... M.... (y no significa poca madre) sales al descanso y como que te transportabas a una revista de vogue en plena plaza cívica. Todas caminando y modelando cual si fueran divas en competencia a ver cual es la mas buena de todas... y no precisamente en desempeño académico. Me llama la atención; ya ves cuando a las niñas se les empiezan a notar sus primeras curvas y todas sus cositas y demás objetos lúdicos a futuro que mejor dejo de imaginarmelos por que va a terminar acalorándose este asunto. Yo me pregunto, ¿que obsesión tienen las mujeres con sus senos cuando apenas se les empiezan a notar?. Y es que, como en todo, en la época de secundaria hay algunas que ya los tienen bien formados y otras que en eso andan y otras donde nomás no hubo (así como mis nalgas... que quien sabe donde acabaron y no precisamente en el centro del salón!). Pero dime con honestidad, querido lector testosterónico, ¿tienes tu alguna idea de que es lo que tanto chingados le ven a sus pechos cuando van caminando?.

Dejenme ver si puedo describir la imagen, seguramente te has fijado de esto y si no, pos sospecharé de que eres gay. Imaginemos a una niña caminando con la frente en alto y la mirada hacia adelante platicando con sus amiguitas de pendejadas como la novela de moda y de que si salieron con fulanito o que si se agasajaron a menganito; y así, en su ensimismamiento sin sentido, a cada ratito y como que no quiere la cosa, giran sus ojitos hacia abajo, sin bajar la frente, enfocándolos hacia sus poderosas armas de seducción recientemente adquiridas (sus pechos, por si no captaron). Pregúntome yo... ¿acaso tiene algún alcance científico la frecuencia y simetría del rebote? ¿tienen miedo de que vayan a desaparecer? ¿tiene algo que ver con el equilibrio? ¿pretenden que siempre se les vean parejitos para que voltiemos como idiotas a verlas? ¿o nomás andan alucinadas de lo bonitas que se veían en el espejo en la mañana? Carajo... luego nos preguntarán por que los hombres nos enfocamos tanto en aquello cuando ustedes eran las primeras obsesionadas!!!, pero claro, nada más quédate observando por un minuto a esa zona ahí debajo de su cuello y verás como te sueltan una bofetada, se ponen su traje de monja y te tachan de morboso insensible por que no la miras a los ojos. Aha... y ellas cochinotas ¿que acaso si tienen permiso para vérselas entre ellas?

Creo que nunca voy a terminar de entenderlas, pero en fin... es muy conocido que tenemos que amarlas y no entenderlas... pero como soy un ente que necesita conocer y documentarse en todo antes de aceptarlo, me inclino por que tengo que lograr, no sé de que forma, conocerlas y evitar que con su arsenal seductor me lleven al baile.

Status: ah y les dejo también un iconito para el MSN por si alguien está lo suficientemente enfermo como para apoyar mi post de NO al Halloween
Escuchando: Aire; Fey

4 comentarios:

anaita dijo...

yo estuve en una secundaria exclusiva de niñas, aplican 2 de tres, solo q por mas memoria q hice, no logre enlazar el comentario de mirarnos el pecho todo el tiempo. Tal ve era por q no habia nadie a quien andarle presumiendo.

saludos

(gracias por todo)

Jorgito dijo...

Es muy probable que así sea. Aunque, ayer llegué a una conclusión, el tiempo que las chicas se quedan mirándoselos es inversamente proporcional a su edad.

flor dijo...

Ma Jorgito en verdad que te pusiste a filosofar, ni yo como parte del genero femenino me habia percatado de la cuestión, tengo mis propias hipotesis, pero es tan profundo como el saber porque fregado a los hombres les da por rascarse sus partes, es que no saben que se ve asqueroso??

Jorgito dijo...

pues es que nos pica! al menos yo procuro no hacerlo en presencia de una dama... jejeje nada como la privacidad.